Testimonios

EL FUEGO DEL SEÑOR

Hoy que me preparé espiritual y físicamente para adorar a Dios con mi ayuno. Solamente le pido a Él que nos de las fuerzas y el deseo para buscar más de Él. Que podamos sentir el fuego y la pasión por Él todos los días, no solamente cuando vamos a un concierto o cuando algo “bueno” ocurre en nuestras vidas. El sentir el fuego del Señor cuando todo a nuestro alrededor se derrumba es tener una relación cercana con nuestro Salvador. Todas pasamos por diferentes situaciones y hay días que el desánimo y el cansancio parece que nos va a ganar, pero es el momento de clamar a Dios todo poderoso para que Él nos de las fuerzas de seguir adelante con ¡ese fuego que solamente lo sentimos cuando caminamos con Él y vivimos solo por Él! El Espíritu Santo dentro de nosotras produce un conjunto de emociones que solamente las podemos experimentar cuando estamos unidas en oración. Jesús nos dio la libertad de poder adorar a través del ayuno y la oración, no para pedir perdón sino como adoración a Él, porque el sacrificio del perdón lo hizo Él al morir en la cruz. Nosotros podemos ayunar y orar para mantener una relación cercana con Dios y como adoración a su Santo nombre.

“Ahora bien afirma el Señor, vuélvanse a mi todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos” – Joel 2:12

Estaba en mi corazón compartir esto con ustedes, continuaré en espíritu de ayuno y oración durante el resto del día. Pidiéndole a Dios que nos de las fuerzas y el fuego para completar su obra el día del retiro.

¡¡Dios es bueno!!

Maria Warren