Una relación con Dios y otros

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Una relación con Dios y otros

Las relaciones.- El diccionario dice que la relación es una conexión o asociación entre dos personas.  Las relaciones pueden crear una variedad de emociones: amor, odio, compasión, apatía, gozo, celos, confianza, desconfianza, miedo, ira, etc. Muchas relaciones comienzan con una relación fuerte de amor y un nivel de confianza, pero muchas veces las relaciones pasan por varias etapas que causan conflictos, frustración y a veces separación en la relación.  La razón del por qué esto pasa, es porque somos humanos imperfectos que dejamos que la carne tome todo el control de nuestras vidas en lugar de dejar que el Espíritu Santo tome el control. La relación más importante en nuestra vida es con Dios, nuestro Padre, pero hasta relación puede en ocasiones romperse por nuestros pecados, desobediencia e incredulidad.

Las relaciones rotas nos impiden a orar. Mateo 5:23-24

Las relaciones restauradas traen sanidad a nuestro espíritu. Job 42:8-10

Las relaciones de confianza son absolutamente vitales. Proverbios 3:5-6

Las relaciones de amigos para siempre son una bendición. Juan 15

Unos de los himnos más conocidos es “Oh que Amigo nos es Cristo” este himno nos recuerda la Gran relación que tenemos en nuestro Padre celestial y salvador Jesucristo.

Un buen amigo nos ama y nos acepta tal y como somos, está en los tiempos buenos y malos, siempre listo para ayudar en tiempos de necesidad. El autor de este himno encontró esa amistad en su Señor Jesucristo. Joseph Scriven tenía riquezas, educación y una familia devota, una buena vida en su país Islandia. La noche antes de su matrimonio la novia de Joseph se ahogó, el dolor fue tan grande que lo consumió y nada le podía quitar esa tristeza hasta que un día se dio cuenta que sí había un amigo que le iba a cambiar su soledad y dolor; su mejor amigo Cristo Jesús. Salió de su país y fue a Canadá a ayudar a personas necesitadas. Cuando su mamá se enfermó, él le escribió de su poema que había escrito en aquel momento triste de su vida “Oh que amigo nos es Cristo” y le recordó  que el amor de Cristo nunca falla. Años más tarde Joseph se enfermó, un amigo lo fue a visitar y vio en una mesita cerca de su cama un papel ya viejo con las letras escritas “Oh que amigo nos es Cristo” el amigo le pregunto: ¿quién escribió estas palabras? y Joseph contesto: “El Señor y yo lo escribimos”

Hoy conocemos esas letras en el himno “Oh que amigo nos es Cristo”

Sandra Rice.

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